Por Ani Popova, PhD, Responsable del Equipo de Agronomía, Bulgaria
En toda Europa, los periodos de sequía cada vez más frecuentes están generando nuevos desafíos para la gestión de los nutrientes. Cuando la humedad del suelo es limitada, el movimiento de los nutrientes a través del suelo y su absorción por las raíces de las plantas se ven restringidos, incluso cuando existen cantidades suficientes de nutrientes en el suelo. Como resultado, nutrientes valiosos como el fósforo y el nitrógeno mineral pueden permanecer sin utilizar y acumularse en determinadas zonas de la parcela.
Estas condiciones cambiantes ponen de manifiesto la creciente importancia del análisis de suelo. Conocer qué nutrientes están ya disponibles en el suelo permite a los agricultores tomar decisiones de fertilización fundamentadas, optimizar los costes de los insumos y gestionar los nutrientes de forma más eficiente, especialmente durante las campañas secas.
Figura 1: Mapa de aplicación de TSP a dosis variable basado en los resultados de fósforo del suelo. Las dosis de aplicación se muestran en kg/decare; 10 decares equivalen a 1 hectárea.
Comparación del uso de fertilizantes
Fertilización estándar (TSP, kg para ambos campos): 26.160 kg
Fertilización según Agro Testing (TSP, kg para ambos campos): 5.534 kg
TSP = Superfosfato Triple. Para la fertilización convencional se asumió una dosis de aplicación de 200 kg/ha de TSP.
Durante la temporada de cultivo del girasol, se llevó a cabo un seguimiento adicional. Se tomaron muestras tanto de suelo como de plantas en las zonas donde se había aplicado una dosis cero de fertilizante, así como en las zonas fertilizadas. Los resultados mostraron que:
Suelo: Las reservas de fósforo siguieron siendo más altas en las zonas no fertilizadas, confirmando los resultados iniciales. En la zona fertilizada, los niveles de fósforo aumentaron solo ligeramente y permanecieron dentro del rango bajo.
Plantas: Las concentraciones de fósforo en los tejidos vegetales fueron comparables en todas las zonas muestreadas, situándose entre el 0,35 % y el 0,37 %. Los resultados no indicaron una concentración de fósforo inferior en las plantas procedentes de las zonas con dosis cero de TSP.
Figura 2: Ubicación de los puntos de muestreo de suelo y tejido de girasol en dos zonas con dosis cero de TSP y una zona fertilizada.
Niveles de fósforo en el suelo
Muestra (Campo 1) - Contenido de fósforo en el suelo (P₂O₅, mg/kg)
Zona 0 (1): 90,87
Zona 0 (2): 72,24
Zona 6,6: 32,09
Contenido de fósforo en tejido vegetal (girasol, inicio de la formación del botón floral)
Muestra (Campo 1) - Contenido de fósforo en tejido vegetal (%)
Zona 0 (1): 0,35 %
Zona 0 (2): 0,37 %
Zona 6,6: 0,36 %
En la campaña siguiente (2024-2025), la fertilización a dosis variable se amplió a 1.000 ha. La tendencia observada durante el primer año continuó y se lograron ahorros adicionales en comparación con las prácticas de fertilización estándar de la explotación.
Cuando los niveles de fósforo en el suelo presentan una variabilidad espacial significativa, la fertilización a dosis variable puede ofrecer una alternativa más eficiente que la aplicación uniforme. Permite que las áreas con altas reservas de fósforo reciban poca o ninguna cantidad de fertilizante, mientras que las zonas con bajas reservas pueden recibir dosis ajustadas a las necesidades del cultivo.
Figura 3: Variación del fósforo dentro de los distintos campos y entre ellos.
Los beneficios del análisis de suelo van más allá de la gestión del fósforo. En los cultivos de otoño, los análisis de suelo revelaron cantidades significativas de nitrógeno mineral residual que permanecían en el suelo como consecuencia de las condiciones secas de la campaña anterior.
Al identificar y tener en cuenta este valioso recurso nutricional, las recomendaciones de fertilización pudieron ajustarse para reflejar el aporte real de nitrógeno ya disponible para el cultivo. Esto permitió optimizar aún más las aplicaciones de fertilizantes nitrogenados, generando un ahorro adicional de costes sin comprometer el potencial de rendimiento.
El resultado es un uso más eficiente de cada aporte de fertilizante, garantizando que las decisiones de inversión se basen en datos reales del suelo y se traduzcan directamente en una mejora de la rentabilidad de la explotación agrícola.
Basándose en la experiencia adquirida durante dos campañas, Venelin Delgyanski ha decidido incluir toda su superficie agrícola (aproximadamente 6.000 ha) en el programa AgroBalance. Sobre este servicio, comenta:
"La época de la agricultura romántica terminó hace unos cinco años debido al cambio climático y, por supuesto, a la situación geopolítica en la región del Mar Negro. Esto provocó una fuerte disminución de los ingresos procedentes de la producción de cereales. Como productores, no podemos influir en estos factores, pero sí podemos reorganizar nuestras explotaciones para hacerlas más rentables optimizando los costes sin comprometer los rendimientos.
Los análisis de suelo y las recomendaciones proporcionadas por Eurofins Agro Testing no solo optimizaron nuestros costes de fertilización, sino que también nos ayudaron a ser aún más precisos en nuestro trabajo. Prestamos atención a cada detalle porque obtener resultados requiere precisión en cada proceso que se lleva a cabo en el campo.
También hemos dejado de ser chamanes y adivinos en los campos, trabajando a ciegas. En nuestro negocio, cada leva y, a partir de 2026, cada euro, debe invertirse de manera inteligente. La toma de decisiones se vuelve mucho más sencilla cuando sabes lo que está ocurriendo en el suelo, porque el suelo es el recurso fundamental de nuestra producción."